Domingo Artés: «Haría desaparecer a Zapatero»

Fuente: www.laverdad.es/murcia

Cómo son las manos de un mago? Limpias, veloces, cuidadas, apasionadas. Me enseña Domingo Artés unos papeles doblados que se convierten ante mis narices, abracadabra, en billetes de diez euros. Es capaz, en cuatro minutos exactos, de cortar en tres partes a su mujer, Mayi, clavarle unas cuantas espadas, hacerla desaparecer y hacerla reaparecer con otro vestido. ¡Tachán! Vive en La Alcayna. Casa grande, muy grande, con palmeras y un hermoso olivo, piscina y oloroso laurel. Bonita casa. Sabe 500 trucos de magia. Allí tiene un teatro con aforo para 60 personas, un cuarto lleno de secretos y una jaula con tórtolas. Y una baraja firmada por David Copperfield, entre otros muchos fetiches fabulosos. Nos visita ‘Claudia Schiffer’, blanca y quinceañera (lo que debe ser una barbaridad para una paloma, pero a ella no se le nota), experta en chisteras y volatilización.

– ¿Qué haría usted por la huerta muerta de Murcia, qué haría para revivirla? (La pregunta es de Javier García del Toro).

– Yo soy de la carretera de La Arboleja y he merendado de niño fruta en los árboles de la huerta. Dar todo tipo de facilidades para que los huertanos sigan cultivando, aunque sea lo comido por lo servido. Liberar a los huertanos de cualquier tipo de impuestos con tal de que sigan allí… y no construir más.

– Esto de la magia funciona, ¡su casa es un casón!

– Son 28 años de trabajo como locos. Un día aquí y otro en Compostela, a 1.017 kilómetros… No sólo es magia. Mi mujer y yo tenemos dos comercios de ropa. Yo me dedico a la magia y ella es mi ayudante; ella se dedica a las tiendas y yo soy su ayudante.

– ¡Matrimonio mágico!

– Sí.

– A usted, en serio, ¿a quien le gustaría hacer desaparecer?

– ¿La verdad, de la verdad?

– A poder ser…

En esto siempre he sido muy correctamente político y me he andado por las ramas, pero tal y como están las cosas, por el bien de España y sin lugar a dudas, a Zapatero.

– ¿Cómo decide uno hacerse mago?, ¿qué quería ser de mayor?

– Desde que tengo uso de razón he querido ser mago. Mi abuelo, que no era mago profesional, sabía hacer unos trucos estupendos y sacar caramelos de las orejas. Cuando tenía unos siete años, un día trajeron a un mago al colegio y nos pidieron unas pesetillas para pagarle. ¡Qué momento! Yo quise, de inmediato, ser capaz de sorprender, entretener y divertir a la gente.

– Para esto de ser mago, supongo, hay que ser un cabezota…

– Sí, hay momentos muy duros. No se puede cometer el mínimo fallo en un espectáculo. Y peor son los niños, puedes hacer que flote una persona y a ellos les parece normal. Eres mago: pues haz magia.

– ¿Qué le desilusiona?

Los aprovechados, los solidarios que venden viviendas en galas solidarias. Me decepciona la falsedad, las apariencias. ¡He visto tantas cosas raras! Es muy difícil que yo diga una mentira.

– ¿Lo más raro que le han propuesto?

– Me quisieron contratar por el dinero que yo quisiera, por supuesto no acepté, para que en una comida familiar apareciese con fuego en las manos ante el patriarca, que tenía 80 años y era muy religioso, para decirle: me envía tu padre Juan, haz caso a tu mujer, haz caso a tus hijos… Bueno, en Utrera pedí una voluntaria y salió una señora que, llorando, me pidió que hiciese desaparecer a su marido, que le daba muy mala vida.

– Decía el gran Huodini que ‘mi mente es la llave que me libera’.

– Esa frase significa que nuestra mente es capaz de derribar nuestros complejos; y es cierta.

– ¿Dónde se relaja?, ¿un buen sitio para desaparecer?

– En mi casa, en mi teatro; ahí es donde me encuentro a gusto con mis pases de manos y mis cosas. Allí me pongo películas de Harry Houdini escapándose de la cárcel de Alcatraz.

– Los magos son muy solidarios…

– Eso es lo mejor de la magia. Una gala para un niño que tiene ‘huesos de cristal’, ¡qué mejor truco se puede hacer! Son decenas de galas… Soy socio de honor de la Asociación de Niños con Espina Bífida. Voy a muchas galas solidarias y lo que más me asombra es que algunos políticos, sin ser tiempo de elecciones, están en primera fila.

– La magia española está casi como ‘La Roja’.

– Hay una gran generación de magos en este país que está considerada como casi de lo mejor del mundo.

– ¿Cómo se define la magia?

– Crear ilusión de la nada. Si a la gente le quitas la ilusión, todo está perdido.

– ¿Qué es la perfección?

– No parar de ensayar y saber que esto es una carrera olímpica. Todos los días hay que ejercitarse y entrenar.

– ¿Tiene muchas manías confesables?

– Entrar, sea cual sea el escenario, en Las Vegas o en una pedanía, con el pie derecho. Y antes de que abran el telón revisar todos los elementos que hay en el escenario. Imagínate, hago nevar con un vaso de agua y un abanico… pues el vaso de agua debe estar en su sitio exacto.

– ¿Cuántas veces repite un truco hasta conseguir que salga?

– Miles… es un aburrimiento. Mi mujer se desespera. Estamos viendo la tele yo estoy, dale que te pego, con una moneda entre los dedos. Nos fuimos una semana de crucero… y me sentí atrofiado; ser mago es un no parar.

– De los famosos que se ha cruzado por los escenarios del mundo, ¿con quien se quedaría?

– Me han impresionado David Copperfield , Pelé y Woody Allen, que de joven era muy tímido y la forma de relacionarse con la gente era la magia, al igual que Orson Welles.

– ¿No me diga que usted también es tímido?

– No, yo no.

– ¿Qué le irrita profundamente?

Que la gente joven, muy preparada y con talento, no encuentre el trabajo que se merece.

– ¿Cree en el azar?

Sí, y en los presentimientos, pero no en los adivinos. Yo he visto cosas que han pasado.

– ¿La hipnosis tiene truco?

– No. Pero no se puede hipnotizar a alguien que no quiera. Lo he dejado para que la gente no me coja miedo; incluso había amigos que me decían que no les mirase a los ojos. Pero yo he logrado hacer regresar a una persona a los cinco años y que me contase los juguetes que le habían traído los Reyes Magos. Prefiero hacer reír a la gente y sorprender,

– ¿Usted se aburre alguna vez?, ¿tiene algún antídoto?

– No tengo tiempo para aburrirme. Yo tengo la seguridad del comercio y la magia. Ese es el gran truco: tener seguridad y hacer lo que uno realmente quiere; la vida es muy breve y no hay que renunciar a la ilusión.

– Una frase que siempre lleva en la memoria…

– Todo es posible.

– ¿Quién ha sido más grande en esto de la magia?

Primero Robert-Houdin, relojero y fabricante de autómatas en el siglo XIX, luego Harry Houdini, maestro del escapismo que le robó el nombre al primero y que logró hacer de la magia un espectáculo de masas; el tercero es David Copperfield. En España el grande es Juan Tamariz.

– ¿Me cuenta un secreto?

– Mira este pañuelo, sopla… (el maldito pañuelo fucsia ha desaparecido).

Explore posts in the same categories: Entrevistas

A %d blogueros les gusta esto: