Un ilusionista del siglo XXI

Fuente: www.laverdad.es/alicante

La magia le empezó a interesar a los 8 años y a los 14 ya recorría verbenas y pueblos. Más tarde entró en el Círculo Mágico Gaditano y entró a trabajar en la BBC (bodas, bautizos y comuniones). A los 19 años, Daniel Blanco se hizo autónomo y en los últimos años ya es un mago independiente. Ahora vive en Alicante, y lo compagina con algunas intervenciones en radio y televisión. Daniel Blanco afirma que sí existe bastante competencia desleal, que «no se dedica de forma profesional, y que por 50 o 90 euros desprestigian». Con un «buen enfoque empresarial» él muestra a la gente en su web (www.llevamosmagia.es) lo que hace, con 15 videos, y sus respectivas opiniones. «Una imagen vale más que mil palabras», insiste.

También prepara una gran producción de teatro que se estrenará en la provincia de Alicante en otoño y en la que realizará el guión, con Séneca Teatro como productor y la colaboración del arquitecto Pablo Vidal en la escenografía. «Será un espectáculo de magia diferente, de interactividad, con una radio y enfocado hacia el humor». Una de las novedades de esta propuesta es que «se verá el secreto de los juegos, pero se jugará también con el factor sorpresa».

Daniel asegura que él no hace «ni trucos, ni magia, creo ilusionismo», porque el mago «es más de antaño, de brujería». En este espectáculo «parecerá que la ilusión se rompe al ver el truco, pero luego esa magia será la que parezca auténtica».

Este ilusionista defiende la magia de salón, en este caso enfocada al teatro, con formato pequeño, y en el que todos «se van a reir desde el primer momento».

Daniel hace también magia en la radio. «Hace unos meses me pidieron una colaboración mensual y desde entonces lo hago. Se trata de magia a través de las ondas, con utensilios cotidianos, cartas, objetos pequeños que tienen en casa, y durante unos minutos experimentan la magia desde sus hogares».

El ilusionista asegura que hay pocas cosas a las que teme enfrentarse. «Un mago en su trabajo pretende ilusionar, evadir a la gente de la realidad, desconectarlos, que se rían y diviertan», pero «tendría que ser una petición extraña para decir que no, que te obligen tal vez a hacer algo protocolario, bajo algún guión que no sea tu propia personalidad», afirma el joven mago.

Se trata, ante todo, de vivirlo. «Hace diez años que lo vivo de tal manera que la magia existe, se me pone la piel de gallina, me lo creo, y así puedo transmitirlo después».

La magia en España es de las mejores del mundo. «Tenemos grandes magos como Juan Tamariz, y una escuela que dirige su hija Ana de la que han salido grandes figuras, como nuestro mago internacional Jorge Blas que ahora recorre el mundo y es un ejemplo a seguir».

A Daniel le dicen que tiene cierto aire tamariziano. «Me crié con sus libros, en los que no solo explica la magia, sino también la papiroflexia, el trabajo con pompas, sombras chinescas y otras disciplinas como el mentalismo». En su caso, le gusta todo dentro de la magia, pero sobre todo «la magia familiar, cercana, la que ocurre delante de tus ojos, la magia participativa».

Y el género se renueva. «Se puede inventar todavía mucho en la magia». Por ejemplo, Blanco ha creado o mejorado con Juan Mayoral «un juego que se vende a nivel internacional y que se va a presentar en el concurso internacional de magia de Barcelona este mismo año como nueva creación».

También reconoce que los magos «son muy reacios a enseñar magia, y se procura que sea a personas que están de verdad interesadas y no se van a infiltrar para hablar después». En su caso, es «de los pocos que intento colaborar con los que vienen, intento ayudar».

Solidaridad

Además, forma parte de Magia Solidaria, una asociación que funciona desde 1994. «Un ventríloco, Juan Reig ya me inculcó a los 14 años la solidaridad, por ejemplo con los niños saharauis, y me ofrecí a ayudar a la gente desfavorecida».

Daniel Blanco trabaja también con la fundación Abracadabra de Jorge Blas, que «procura seleccionar a buenos magos, gente responsable y que tengan experiencia, para hacer magia con niños enfermos, o con síndrome de down. Me ofrecieron colaborar desde el pasado mes de noviembre y ya me he presentado en talleres por toda la Comunidad Valenciana».

Eso le ha llevado a crear un nuevo proyecto personal, ‘Llevamos magia’, que se creó hace tan solo una semana y ya se han volcado con él empresas y redes sociales. «Nos han visitado 31.000 personas», desvela orgulloso. Con estos precedentes ha conseguido que le regalen la web, oficinas, tiene decenas de voluntarios, Séneca Teatro le ayuda a difundir los espectáculos, «al igual que Abracadabra», concluye.

Explore posts in the same categories: Noticias

A %d blogueros les gusta esto: